- Las exportaciones a la eurozona crecieron un 2,7% en el primer trimestre, mientras el comercio extracomunitario retrocedió
- Las operaciones fuera del euro siguen representando más de la mitad de las importaciones españolas pese al avance del comercio intraeuropeo
Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, destaca la mayor concentración del comercio exterior español en el primer trimestre de 2026 dentro de la eurozona, lo que teóricamente podría haber contribuido a reducir la exposición de las empresas españolas al riesgo de tipo de cambio en un contexto internacional marcado por la volatilidad monetaria, la incertidumbre geopolítica y las divergencias entre las políticas monetarias de los principales bancos centrales.
Según los últimos datos del Informe Mensual de Comercio Exterior (COMEX), que acaba de publicar la Secretaría de Estado de Comercio, las exportaciones españolas alcanzaron los 96.506 millones de euros entre enero y marzo de 2026, lo que supone un incremento interanual del 0,7%, mientras que las importaciones descendieron un 2,5%, hasta los 108.183 millones de euros. Como resultado, el déficit comercial se redujo hasta los 11.677 millones de euros, frente a los más de 15.000 millones registrados en el mismo periodo de 2025.
La eurozona refuerza su peso en el comercio español
La principal fortaleza del sector exterior español en el primer trimestre del año volvió a situarse en la eurozona. Las exportaciones españolas dirigidas a países del euro crecieron un 2,7% interanual durante el periodo enero-marzo, hasta alcanzar los 52.887 millones de euros, concentrando el 54,8% de todas las ventas españolas al exterior. Paralelamente, las importaciones procedentes de la zona euro avanzaron un 2,3%, hasta los 46.115 millones de euros, equivalentes al 42,6% del total importado por España.
En conjunto, las operaciones con la Unión Europea mostraron igualmente un comportamiento positivo. Las exportaciones españolas a la UE crecieron un 2,2%, hasta superar los 60.758 millones de euros, mientras que las importaciones aumentaron un 2,3%, hasta los 54.260 millones. La Unión Europea absorbió el 63% de las exportaciones españolas y originó el 50,2% de las importaciones.
Desde el punto de vista financiero, este desplazamiento relativo del comercio hacia mercados denominados en euros podría reducir teóricamente la exposición empresarial al riesgo cambiario, al disminuir la necesidad de operar en monedas distintas al euro y reducir el impacto potencial de la volatilidad de divisas sobre los márgenes comerciales.
Retroceso del comercio extracomunitario y fuera del euro
En contraste, el comercio con áreas fuera de la Unión Europea y fuera de la zona euro mostró una evolución más débil durante el arranque del año. En concreto, las exportaciones españolas extracomunitarias descendieron un 1,8% interanual en el primer trimestre y se situaron en torno a los 35.700 millones de euros, equivalentes al 37% del total exportado. Por su parte, las importaciones extracomunitarias retrocedieron un 7%, hasta aproximadamente 53.900 millones de euros, aunque todavía representan cerca de la mitad de todas las compras españolas al exterior (49,8%).
No obstante, la exposición internacional de las empresas españolas continúa siendo estructuralmente elevada. Cerca del 45% de las exportaciones españolas siguen realizándose fuera de la zona euro y el 57,4% de las importaciones proceden de países no pertenecientes al área monetaria europea, manteniendo una elevada dependencia de monedas como el dólar estadounidense, la libra esterlina, el yuan chino o el peso mexicano.
Evolución de los principales corredores fuera del euro
Entre los principales corredores comerciales no euro, Reino Unido volvió a consolidarse como uno de los mercados más dinámicos para España. Las exportaciones españolas al mercado británico crecieron un 6,5% interanual en el primer trimestre, hasta los 6.716 millones de euros, mientras que las importaciones desde Reino Unido aumentaron un 1%, hasta los 2.902 millones.
Estados Unidos mostró una evolución más débil. Las exportaciones españolas hacia el mercado estadounidense registraron descensos durante el trimestre (-6,4% respecto a hace un año, con un valor aproximado de 4.092 millones de euros), al tiempo que las importaciones procedentes de EEUU cayeron con fuerza (-19%, hasta unos 6.716 millones de euros), en un contexto condicionado por el proteccionismo comercial estadounidense, la volatilidad del dólar y el endurecimiento de las condiciones financieras internacionales.
China reforzó su posición como principal proveedor asiático de España. Las importaciones procedentes del gigante asiático continuaron creciendo hasta situarse en 12.520 millones de euros (+3,5%) y ampliaron el déficit comercial bilateral, consolidando el peso del yuan y de Asia dentro de la estructura importadora española.
México, por su parte, registró descensos tanto en exportaciones (-4,1%) como en importaciones (-25,7%), aunque continúa siendo uno de los mercados latinoamericanos más relevantes para las empresas españolas internacionalizadas, con unos volúmenes de intercambios de 1.313 millones de euros en exportaciones y 1.143 millones en importaciones.
Evolución de las divisas: dólar, libra y yuan siguen marcando el riesgo financiero
La evolución del comercio internacional español durante el primer trimestre estuvo también condicionada por el comportamiento de las principales divisas internacionales.
Durante los primeros meses de 2026, el euro-dólar sufrió una volatilidad intensa llegando a sobrepasar el nivel de 1,20 y tocando un suelo en el 1,14. El cruce estuvo marcado por las expectativas de moderación monetaria de la Reserva Federal, la crisis en torno a Groenlandia y el optimismo con respecto al paquete fiscal alemán.Esta situación contribuyó a aliviar parcialmente los costes de importación denominados en dólares, especialmente en sectores energéticos e industriales.
Frente a la libra esterlina, el euro mantuvo una evolución más estable, aunque las empresas con exposición al mercado británico continuaron enfrentándose a episodios de volatilidad vinculados a la exposición relativa de la eurozona y el Reino Unido al conflicto en Oriente Medio.En el caso del yuan chino, la divisa asiática siguió condicionada por la debilidad del consumo interno chino y la crisis inmobiliaria, aunque la fortaleza de las exportaciones y la correlación con el dólar han provocado una mayor apreciación frente al euro.
La importancia de la gestión del riesgo FX
Los analistas de Ebury advierten de que, a pesar de que el comercio intraeuropeo haya repuntado, la exposición al riesgo divisa continúa siendo muy elevada para buena parte del tejido empresarial español.
Ante este escenario, recomiendan reforzar la planificación financiera internacional y adoptar herramientas de cobertura que permitan minimizar el impacto de las fluctuaciones monetarias sobre la rentabilidad empresarial, especialmente en operaciones vinculadas al dólar, la libra esterlina o el yuan.
