España incrementa su exposición al riesgo de divisa en las importaciones en los últimos 25 años, según un estudio de Ebury
- Coincidiendo con el Día Internacional de las Pymes, el informe pone de relieve cómo la creciente internacionalización de las empresas españolas ha aumentado su dependencia de monedas como el dólar o diversas divisas asiáticas.
- En 25 años, la cuota de importaciones de la Zona Euro ha retrocedido 12,2 puntos porcentuales, mientras que las compras fuera del área del euro han aumentado en la misma magnitud, al pasar del 45,7% en 2000 al 57,9% en 2025.
Con motivo del Día Internacional de las Pymes, Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, revela en un estudio que la exposición de las importaciones españolas al riesgo de tipo de cambio se ha incrementado en más de 12 puntos porcentuales en los últimos 25 años. El análisis muestra que más de la mitad de las compras españolas —el 57,9%— proceden ya de economías fuera de la Zona Euro, lo que constituye el principal cambio estructural del sector exterior en el último cuarto de siglo y plantea nuevos desafíos para la gestión financiera de las empresas, especialmente de las pymes con actividad internacional.
“El comercio exterior español ya no se parece al de hace 25 años. Si en el año 2000 la economía española estaba fuertemente anclada a la Zona Euro, tanto en ventas como en compras, en diciembre de 2025 el patrón es más global y, desde el punto de vista financiero, más exigente”, declara Luis Merino, director general de Ebury en España. A su juicio, este nuevo entorno es especialmente sensible para las pequeñas y medianas empresas, “que cada día participan más en los mercados internacionales y deben gestionar adecuadamente el riesgo de tipo de cambio para proteger sus márgenes y mantener su competitividad”.
Las exportaciones siguen siendo europeas; las importaciones, más globales
Según el estudio de Ebury, basado en datos oficiales de comercio exterior de la Secretaría de Estado de Comercio correspondientes al periodo 2000-2025, aunque las exportaciones españolas siguen siendo principalmente intraeuro, el fuerte giro de las importaciones hacia Asia y Estados Unidos ha transformado estructuralmente el mapa de riesgo cambiario de las empresas españolas
En el año 2000, el 59,7% de las exportaciones españolas se dirigían a países de la Zona Euro, frente al 40,3% fuera de ella. En el caso de las importaciones, el 54,3% procedían de la Zona Euro y el 45,7% del resto del mundo.
Sin embargo, veinticinco años después, tomando como fecha de referencia para el estudio diciembre de 2025, las exportaciones mantienen un perfil mayoritariamente europeo, aunque algo más diversificado: el 53,2% se destinan a la Zona Euro y el 46,8% a países fuera de ella. “La diferencia es moderada, en tanto que se ha registrado un descenso de 6,5 puntos porcentuales en el peso de la eurozona en las ventas exteriores”, continúa Luis Merino.
Ahora bien, el cambio es mucho más profundo en el lado de las compras. En diciembre de 2025, el 42,1% de las importaciones españolas proceden de la Zona Euro, mientras que el 57,9% llegan desde economías fuera del área común. En 25 años, la cuota de la Zona Euro en las importaciones ha retrocedido 12,2 puntos porcentuales, mientras que las compras fuera del área del euro han aumentado en la misma magnitud, al pasar del 45,7% en 2000 al 57,9% en 2025.
“En otras palabras —comenta el director general de EBURY—, España sigue vendiendo principalmente en euros, pero compra cada vez más en divisa extranjera.”
Cambio estructural en las importaciones
El estudio asegura que el verdadero giro estructural en el comercio exterior de España se ha producido en la geografía de las compras. En el año 2000, Asia representaba el 13,5% de las importaciones españolas y Estados Unidos el 5,2%. En diciembre de 2025, Asia alcanza el 22,3% del total importado y Estados Unidos eleva su peso hasta el 6,8%, con China concentrando por sí sola el 11,3% de las importaciones españolas.
Este desplazamiento tiene implicaciones directas para la gestión financiera de las empresas, según EBURY.
“El aumento del peso de proveedores fuera de la Zona Euro implica una mayor exposición estructural al dólar y a divisas asiáticas, especialmente en sectores vinculados a tecnología, bienes intermedios, energía y cadenas globales de suministro”, comenta Luis Merino. “La consecuencia —continúa— es una creciente asimetría monetaria: mientras una parte significativa de los ingresos exteriores de las empresas españolas se sigue generando en euros, una proporción cada vez mayor de sus costes está denominada en divisa extranjera”.
Riesgo de tipo de cambio
En el contexto actual, marcado por la revalorización del dólar frente al euro y otras monedas, esta configuración encarece las importaciones y aumenta parcialmente la presión sobre los costes, pero al mismo tiempo puede aumentar la competitividad de precios de las exportaciones fuera de la zona euro y aumentar el contravalor en euros de los ingresos facturados en divisa. “Sin una política activa de gestión y cobertura, la volatilidad cambiaria puede trasladarse igualmente a los márgenes, aunque por vías diferentes”, señala el director general de EBURY en España.
Para EBURY, la transformación del mapa comercial español confirma que el riesgo de tipo de cambio ha dejado de ser una variable coyuntural asociada a episodios puntuales de mercado para convertirse en un elemento estructural de competitividad. “En un comercio exterior más global y diversificado que hace 25 años —y con más de la mitad de las importaciones ya fuera del euro— la gestión del riesgo cambiario no es solo una herramienta financiera defensiva, sino una palanca estratégica que condiciona precios, márgenes y posicionamiento internacional”, concluye.
