El cierre de la mayoría de las funciones federales en EE. UU. continúa por segunda semana, después de que el Congreso no lograra un acuerdo sobre los proyectos de ley de gasto para mantener el gobierno en funcionamiento.
La semana pasada, esto retrasó la publicación del dato económico más importante del mundo: el informe de nóminas de EE. UU. Sin embargo, los mercados lo tomaron con calma, ya que las acciones continuaron cotizando en máximos históricos y las tasas de los bonos del Tesoro se mantuvieron estables. El dólar bajó ligeramente frente a la mayoría de sus pares, aunque las pérdidas fueron en gran medida contenidas. De hecho, los mercados de divisas se negociaron en algunos de los rangos más estrechos que hemos visto en todo el año. El mayor movimiento en el G10 fue el yen, que cedió sus ganancias el lunes tras la noticia de la victoria de Takaichi, derechista y partidario del estímulo, en las elecciones a la presidencia del partido gobernante.
Con demócratas y republicanos aparentemente atrincherados, la principal pregunta para los mercados es cuánto tiempo puede durar el cierre antes de que comience a causar daños reales, tanto por los efectos económicos directos como por el retraso de los informes clave y la consiguiente incertidumbre. Hasta el momento, los mercados se mantienen optimistas. La agenda de publicaciones económicas de esta semana sería inusualmente ligera incluso sin el cierre, por lo que los mercados de divisas tendrán poco en qué basarse más allá de observar los titulares sobre las negociaciones del presupuesto estadounidense.
CLP
El cruce USD/CLP acabó la semana pasada cerca de dónde la comenzó, tras la publicación de unos datos económicos chilenos bastante dispares, aunque indicativos de una cierta ralentización económica en agosto. El índice mensual de actividad económica cayó al 0,5 %, frente a un 2 % esperado, debido al accidente que se produjo en la mina El Teniente, que disminuyó la producción minera ese mes. Las ventas minoristas también crecieron a un ritmo más lento del 5,3 %, aunque se mantienen en niveles muy saludables, gracias al crecimiento real salarial. De hecho, son los sectores no mineros los que están liderando el crecimiento chileno últimamente. Como apunte positivo, la tasa de desempleo cayó inesperadamente al 8,7 %, lo cual supone el segundo mes consecutivo de bajadas.
Esta semana, la atención estará puesta en los datos de inflación chilena que serán determinantes, no tanto para la reunión del BCCh de este mes (para la que no se esperan movimientos de tipos a la baja), sino para la reunión de diciembre.
USD
El cierre del gobierno ha privado a los mercados de información crucial sobre el estado de la economía estadounidense, y ahora debemos confiar en datos privados menos concluyentes, en particular las cifras del PMI. El dato más importante publicado la semana pasada fue el indicador ADP sobre la creación de empleo en el sector privado para septiembre, que fue desalentador y sugirió una modesta destrucción de empleo. Dicho esto, este indicador ha discrepado a menudo con la cifra más influyente de nóminas de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), y si bien no fue totalmente ignorado por los participantes del mercado, su impacto en el dólar fue relativamente contenido.
La ausencia de los datos de nóminas del viernes significa que el mal sabor de boca del desalentador dato de ADP persistirá, y cuanto más se prolongue el impasse, más difícil será obtener una lectura clara del estado de la economía estadounidense. El pronóstico en tiempo real de la Reserva Federal de Atlanta para el crecimiento del tercer trimestre apunta a una fuerte expansión de casi el 4% anualizado, a pesar de la innegable desaceleración en la creación de empleo, lo que sugiere que esta última se debe a la reducción de la oferta laboral y no a un colapso en la demanda de trabajadores.
EUR
La inflación anticipada de septiembre se situó en el 2,2% para el índice general y en el 2,3% para el subíndice subyacente; esta última cifra se ha mantenido estable durante los últimos cinco meses. Con estas cifras y los PMI de actividad empresarial, consistentes con una expansión constante pero lenta, en nuestra opinión, el BCE puede permitirse mantener los tipos del 2% en el futuro previsible. Los mercados coinciden en general, y los swaps ya no prevén nuevos recortes, al menos hasta donde alcanza la vista.
Mientras tanto, el culebrón político en Francia ha desvelado otra trama absurda, tras la dimisión del primer ministro Sébastien Lecornu el lunes, un día después de que el presidente Macron nombrara a su nuevo gobierno. Los rendimientos de la deuda soberana francesa se han disparado esta mañana, ya que los mercados han asignado una nueva prima de riesgo a los activos del país. A falta de publicaciones económicas significativas o noticias sobre políticas en el bloque común esta semana, este será probablemente el principal acontecimiento interno para el euro en los próximos días.
MXN
El peso mexicano no consiguió prolongar su rally frente al billete verde la semana pasada debido a unas publicaciones económicas que sorprendieron a la baja. El PMI manufacturero volvió a entrar en territorio contractivo, tras su breve paso por encima del nivel de 50 el mes anterior. A este mal dato se suma el de desempleo, que subió al 2,9 %, contra los pronósticos del mercado. Y para colmo, la inversión privada empresarial cayó por once mes consecutivo, un 6,6 % interanualmente. Todo ello ha reforzado las expectativas que tiene el mercado de que se produzcan nuevas bajadas de tipos de interés, que podrían ejercer cierta presión en el peso, mitigada por las propias reducciones de tipos de la Fed.
Esta semana seguiremos de cerca los datos de inflación de septiembre, y especialmente los de la subyacente, que se ha mantenido bastante «pegajosa» en los últimos meses y cerca del límite de tolerancia de Banxico. También prestaremos especial atención a las minutas de Banxico, en búsqueda de posibles pistas sobre los próximos pasos del banco.
GBP
Los PMI de actividad empresarial de septiembre fueron más débiles de lo esperado la semana pasada, con el índice compuesto desplomándose apenas por encima del nivel clave de 50, que separa el crecimiento de la contracción. Los datos sugieren que la economía británica está creciendo ahora a una tasa lenta inferior al 1%, incluso con la inflación estancada en torno al 4%. Podríamos describir esto como una forma leve de estanflación: una economía de bajo crecimiento y alta inflación (pero también de bajo desempleo).
Este contexto es consistente con los niveles actuales de la libra esterlina, pero el riesgo de cola sigue siendo que los temores en torno al próximo Presupuesto de Otoño provoquen otra caída en el mercado de bonos del Estado. La tarea de equilibrar las cuentas se complicó aún más el viernes tras la rebaja de las previsiones de productividad del Reino Unido por parte de la OBR, que, según se informa, ha contribuido a abrir un déficit de 30.000 millones de libras en las finanzas públicas. Por ahora, la libra se mantiene relativamente estable, pero esto podría cambiar si los mercados temen futuras subidas de impuestos perpetuas.
🔊 ¿Quieres mantenerte al día de toda la actualidad de los mercados? ¡No te pierdas FXTalk!.
¿Quieres saber más del mercado de divisas y sobre cómo nuestros expertos pueden ayudarte? Contacta con nosotros.

