View Market Insights

La guerra entre Israel e Irán dominará el mercado de divisas tras la intervención de Estados Unidos

La guerra entre Israel e Irán dominará el mercado de divisas tras la intervención de Estados Unidos este fin de semana, que bombardeó las principales instalaciones nucleares de Irán.

Los datos macroeconómicos e incluso la reunión de la Reserva Federal dejaron de ser noticia, y los pocos optimistas que quedaban con respecto al dólar debieron sentirse aliviados al ver que la divisa estadounidense parece estar manteniendo su condición de divisa refugio en tiempos de grave inestabilidad geopolítica. El dólar subió frente a todas las principales divisas del mundo.

Las divisas de los mercados emergentes no tuvieron una semana especialmente mala y los futuros de las mercados bursátiles abrieron el domingo sin grandes variaciones respecto al inicio de la semana anterior, lo que indica que se trató principalmente de un movimiento del dólar y que el apetito al riesgo se está manteniendo relativamente resiliente ante este conflicto.

En circunstancias normales, esta semana la atención se centraría en los PMI de actividad empresarial que se publicarán el lunes. Sin embargo, los datos económicos y las noticias sobre política tendrán que competir con los titulares procedentes de Oriente Medio, en particular cualquier posible represalia iraní contra los intereses estadounidenses. La reacción de los precios del petróleo será clave. Hasta ahora, los futuros del petróleo han subido significativamente, pero no se han disparado y se encuentran en niveles asumibles para las economías del mundo.

 

CLP

El peso chileno cayó la semana pasada frente al dólar estadounidense, rozando en un momento dado el nivel de 950, algo que no ocurría desde principio del mes de mayo. La caída se debió al fortalecimiento generalizado de la moneda estadounidense, recuperando su condición de divisa refugio, pero también a factores domésticos.

El BCCh se reunió la semana pasada, manteniendo los tipos al 5%, como cabía esperar. Lo más destacable, sin embargo, fue la publicación del IPoM de junio en la que se revisaron a la baja los pronósticos de inflación para finales de 2025; las estimaciones más conservadoras para el crecimiento se revisaron al alza; y el escenario base del BCCh contempla ahora un ritmo de recortes de tipos más acelerado.

Dicho escenario base, prevé dos recortes más en lo que queda de año, aparentemente en julio y septiembre. Cabe apuntar que los pronósticos del IPoM se hicieron con datos recolectados hasta el 11 de junio (i.e. antes de los primeros ataques de Israel a Irán), y tal como apuntó el BCCh en su comunicado la semana pasada, el conflicto en Oriente Medio introduce una nueva fuente de incertidumbre, principalmente en el frente inflacionario. Por ello, creemos que el listón para que se produzcan sorpresas inflacionistas al alza está relativamente bajo y seguimos cómodos pronosticando un recorte más de tipos en lo que queda de año.

 

MXN

El peso mexicano interrumpió su serie de ganancias semanales frente al dólar la semana pasada cuando el diferencial de tasas de interés con Estados Unidos se redujo y los inversionistas buscaron seguridad en los mercados cambiarios. Básicamente no hubo datos importantes en México la semana pasada que pudieran alterar las percepciones sobre la decisión de Banxico el jueves.

Esperamos que el ciclo de recortes continúe con una reducción de 50 puntos básicos. Sin embargo, esperamos un enfoque cauteloso en sus comunicaciones anteriores, especialmente considerando el mayor balance de riesgos. Cualquier señal de que Banxico planea quitar el pie del acelerador, como lo han hecho sus vecinos del norte, podría brindar cierto alivio al peso, especialmente después del cambio de postura de la Reserva Federal el miércoles pasado.

La tasa de inflación de mitad de mes de México (martes) será seguida de cerca, aunque es poco probable que influya en la decisión sobre las tasas de interés dos días después.

 

USD

Aunque la atención del mercado se ha desviado de los datos macroeconómicos y la política monetaria, la semana pasada estuvo repleta de novedades en ambos frentes. Los datos siguen mostrando un panorama incierto.

El mercado inmobiliario está registrando un rendimiento especialmente malo, mientras que el mercado laboral ha seguido mostrando indicios de un enfriamiento moderado, sobre todo en las cifras semanales de solicitudes de subsidio por desempleo. Otros indicadores son algo más alentadores, como la estimación del PIB de la Fed de Atlanta, que apunta actualmente a un fuerte repunte del 3,5% anualizado en el crecimiento estadounidense del segundo trimestre.

La Reserva Federal reconoció esta incertidumbre durante su última reunión de política monetaria celebrada la semana pasada. El tipo de interés se mantuvo sin cambios, tal y como se esperaba, aunque el FOMC se mostró ligeramente más hawkish de lo que se había descontado, y el presidente Powell volvió a calificar la economía y el mercado laboral estadounidenses de «sólidos», al tiempo que restó importancia al débil informe del IPC de mayo.

Sin embargo, la reciente debilidad de los datos del mercado laboral está llevando a algunos políticos monetarios estadounidenses a inclinarse por un recorte antes de lo previsto. No creemos que ninguna de estas dicotomías se resuelva hasta que dispongamos de al menos un dato más de empleo e inflación.

 

EUR

La semana pasada no hubo muchas noticias económicas o políticas que influyeran en los mercados de la zona euro. Los resultados de la economía de la eurozona siguen viéndose empañados por el aumento de las exportaciones durante el primer trimestre a Estados Unidos, antes de la imposición de los aranceles de Trump.

En consecuencia, el euro cotizó casi exclusivamente en respuesta a acontecimientos externos, en particular la guerra entre Israel e Irán, y se vio afectado en general por la subida de los precios del petróleo y el hecho de que Europa es un gran importador neto de energía. Estados Unidos, sin embargo, es un exportador neto de petróleo.

Esta semana parece que seguirá la misma tónica, con la moneda única abriendo la semana a la baja mientras los precios del petróleo siguen subiendo. La publicación de los PMI de junio el lunes es el evento más importante de la semana en la zona euro y estos han sorprendido a la baja manteniéndose, en gran medida, en los niveles del mes previo. Vemos, por tanto, que el estancamiento en la actividad económica de este segundo trimestre persiste.

 

GBP

La mala racha de datos económicos en el Reino Unido que comenzó hace dos semanas continuó la semana pasada. La inflación se situó por encima de lo esperado, mientras que las ventas minoristas se desplomaron un 2,7% intermensualmente en mayo, mucho peor de lo previsto. Esta serie de datos negativos se suma al pesimismo estanflacionista y llega justo después del peor mes en términos de pérdida de empleo desde el inicio de la pandemia.

El Banco de Inglaterra mantuvo los tipos sin cambios, como se esperaba, pero algunos votos dovish (tres miembros se mostraron a favor de recortar los tipos de inmediato) sugieren que el Comité de Política Monetaria (MPC) está cada vez más preocupado por las perspectivas de crecimiento y el mercado laboral británico. Sin embargo, los responsables volvieron a afirmar que las futuras bajadas serían «graduales y cautelosas». Aunque esto implica que el recorte de agosto no es del todo seguro, los mercados de swaps siguen descontando en gran medida otra bajada de tipos en la próxima reunión y un total de dos recortes más antes de finales de año.

 

 

 

 

🔊 ¿Quieres mantenerte al día de toda la actualidad de los mercados? ¡No te pierdas FXTalk!.

¿Quieres saber más del mercado de divisas y sobre cómo nuestros expertos pueden ayudarte? Contacta con nosotros.

 

Experience the next-gen financial platform

Open your Ebury business account today and unleash your full global potential.

Get Started