Una semana muy ocupada en los mercados ha sido recibida con una reacción sorprendentemente tranquila en la mayoría de las monedas principales, aunque ciertamente no en todas.
El dólar comenzó la semana pasada con fuerza tras los informes de que el presidente Trump estaba siendo informado sobre posibles nuevas operaciones militares en Irán, mientras que los funcionarios estadounidenses rechazaron al mismo tiempo la propuesta de Irán de reabrir el Estrecho de Ormuz sin la inclusión de un acuerdo nuclear. Los precios del petróleo crudo Brent, que mostraron muy poca reacción a la noticia de principios de semana de que los Emiratos Árabes Unidos estaban planeando abandonar el grupo OPEP+, se dispararon brevemente por encima de los 125 dólares el barril, antes de retroceder, en lo que parece ser más una compra de rumores, desvaneciendo la dinámica del miedo que cualquier otra cosa.
Ante la disminución del riesgo de guerra, en los últimos días la atención se ha centrado en los anuncios de política de los cuatro grandes bancos centrales: la Reserva Federal, el BCE, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón. Si bien las tasas se mantuvieron sin cambios en todos los ámbitos, los cuatro mostraron un grado de dureza que sugiere que desconfían de las implicaciones inflacionarias del conflicto de Medio Oriente. El gran acontecimiento, sin embargo, ha sido la noticia de la intervención directa en divisas por parte de las autoridades japonesas, que desencadenó un repunte del 3% en el yen, el mayor aumento en tres años.
La historia sugiere que esta medida puede ser de corta duración y, en nuestra opinión, puede depender en gran medida de si el Banco de Japón se toma en serio la amenaza inflacionaria y aplica un aumento en su próxima reunión de junio.
CLP
El peso chileno se depreció ligeramente la semana pasada, mientras que el estrecho de Ormuz permaneció bloqueado y las negociaciones en un impasse. Tanto el BCCh como la Fed se reunieron y ambos mantuvieron sus tipos de interés intactos. Pudimos apreciar notas hawkish por parte de ambas instituciones. En Chile, el comunicado hizo referencia al impacto del conflicto en Oriente Medio, que está siendo superior al estimado inicialmente.
Lo mismo se puede decir de la inflación general, que se sitúa por encima de las estimaciones del IPoM de marzo. La noticia positiva es que las expectativas inflacionarias a dos años vista siguen ancladas en torno al nivel objetivo, lo que refleja que probablemente no estén emergiendo todavía efectos de segunda ronda.Estaremos atentos a las minutas que se publicarán este jueves, siendo probable que se hubiese discutido la posibilidad de subir las tasas en esta misma reunión.
En general, el tono del comunicado nos resulta hawkish y creemos que la desviación con respecto a los escenarios centrales del banco puede ser motivo suficiente para que actúe, a no ser que se produzca una corrección agresiva en los precios del crudo próximamente. Creemos que una subida de tipos en verano es perfectamente posible.
USD
Las tensiones en el estrecho de Ormuz continúan respaldando al dólar estadounidense, sin perspectivas claras de una reanudación de las negociaciones. Con respecto a la reunión de la Fed de la semana pasada, los tipos de interés se mantuvieron intactos, tal y como se esperaba. Stephen Miran votó a favor de una bajada inmediata, mientras que tres miembros apoyaron mantener los tipos aunque oponiéndose al sesgo dovish incluido en el comunicado. En lo que probablemente fue su última rueda de prensa como presidente, Powell se mostró claramente hawkish y subrayó que la Reserva Federal necesitará ver avances en el frente inflacionario antes de plantearse siquiera un recorte de tipos.
Aunque este tono más hawkish apunta a tipos más altos durante más tiempo en Estados Unidos, la mayoría del comité ha seguido manteniendo un sesgo expansivo. Por ello, seguimos considerando que el próximo movimiento de la Fed será a la baja. Por otro lado, los datos del PIB del primer trimestre, publicados el jueves pasado quedaron ligeramente por debajo de lo estimado (2,0 % anualizado frente al 2,3 % esperado). Esta semana la atención virará hacia los datos de nóminas no agrícolas que se publicarán el viernes.
EUR
El cruce EUR/USD sigue cotizando en torno al 1,17 ante la falta de acuerdo de paz duradero entre Irán y Estados Unidos. En la reunión de la semana pasada, Lagarde confirmó que la eurozona se está «alejando» del escenario base y reconoció que se había debatido una subida de tipos, si bien la decisión de mantenerlos inalterados fue unánime. Además, insinuó que junio podría ser el «momento adecuado» para reevaluar la política monetaria a la luz de la evolución del conflicto. También destacó que el Banco no detecta de momento efectos de segunda ronda.
El hecho de que los responsables del BCE ya hayan debatido un incremento de los tipos, junto con el énfasis de Lagarde en que contarán con más información en las próximas semanas, refuerza la probabilidad de una subida en junio, salvo que se produzca una fuerte caída del precio del petróleo. No obstante, las perspectivas a medio plazo siguen siendo muy inciertas y dependerán en gran medida de cómo evolucione el conflicto. En este momento, consideramos que los mercados podrían estar reaccionando de forma demasiado agresiva al descontar hasta tres subidas de tipos a lo largo del año.
.avif)
