CLP
El peso chileno es la divisa latinoamericana que más se ha depreciado frente al dólar estadounidense en el último mes, únicamente por detrás del bolívar venezolano. El impacto desmedido que ha sufrido el peso a raíz del conflicto lo atribuimos a la elevada exposición que tiene Chile a las importaciones energéticas, que en términos de porcentaje del PIB nacional es superior al del resto de países que cubrimos en este informe. De ahí que hayamos observado un ajuste al alza de las expectativas de intereses tan considerable, dado que los mercados han pasado de descontar un último recorte de tipos a anticipar una subida antes de que acabe el año.
Mientras persista el conflicto de Medio Oriente y la aversión al riesgo actual, el peso chileno continuará resintiéndose. Esta semana, el dato de crecimiento del PIB chileno del cuarto trimestre podría verse eclipsado por los acontecimientos en Medio Oriente.
USD
La intensa búsqueda de refugio ha permitido al dólar ignorar los débiles datos macroeconómicos publicados en Estados Unidos en las últimas dos semanas. La divisa americana sigue ganando terreno a pesar de que la Fed es prácticamente el único gran banco central del que aún se espera un recorte de tipos este año, en lugar de subidas. Este comportamiento se explica en gran medida porque Estados Unidos es exportador neto de petróleo. Por ello, la reunión de la Fed del miércoles adquiere tanta relevancia como las de sus homólogos. Los mercados están buscando indicios sobre cómo responderán los bancos centrales al conflicto.
Creemos que el presidente Powell intentará transmitir un mensaje de “esperar y ver” por parte del FOMC, aunque podría insinuar que la incertidumbre geopolítica y el alza de los costes energéticos podrían retrasar la senda de recortes en EE.UU. Dado que el repunte del petróleo supone un impulso neto para el crecimiento real del PIB y no genera una inflación excesiva —y teniendo en cuenta el debilitamiento del mercado laboral—, nuestra hipótesis base sigue siendo que la Fed reanudará los recortes a finales de año, aunque Powell evitará comprometerse firmemente en esta reunión.
EUR
El euro ha caído hasta el nivel de 1,14 dólares, reflejando no solo la expectativa de que el conflicto con Irán se extienda durante varias semanas, sino también la posibilidad de que el estrecho de Ormuz permanezca prácticamente intransitable por más tiempo del anticipado.
Curiosamente, la guerra y el consiguiente repunte del petróleo han generado una de las mayores divergencias de los últimos años entre las cotizaciones de mercado y el consenso de los economistas sobre la senda de tipos de interés. Mientras los operadores descuentan casi dos subidas completas del BCE para lo que resta de 2026, muy pocos estrategas esperan siquiera un solo incremento.
Las comunicaciones del Banco Central Europeo en su reunión del jueves serán especialmente delicadas. Los inversores esperarán que Christine Lagarde aclare cuál de las dos visiones prevalece y concrete la respuesta del BCE ante un nuevo choque alcista en los precios de la energía, en un contexto de crecimiento moderado y datos alemanes persistentemente débiles. Tras las declaraciones sorprendentemente hawkish de varios miembros del Consejo la semana pasada, será clave observar si Lagarde respalda ese tono. Aunque es probable que aborde las implicaciones inflacionistas del conflicto, dudamos que ofrezca una orientación clara hasta que exista mayor visibilidad sobre la duración del enfrentamiento.
GBP
La libra esterlina ha resistido mejor que el euro desde el inicio del conflicto con Irán: su depreciación frente al dólar ha sido aproximadamente la mitad. Este mejor comportamiento refleja, por un lado, la menor exposición de la economía británica a los precios internacionales de la energía en comparación con la eurozona y, por otro, las subidas más agresivas en las expectativas de tipos para el Banco de Inglaterra frente al BCE. Los datos de PIB de enero, publicados la semana pasada, decepcionaron (crecimiento plano frente al +0,2% esperado), aunque el mercado apenas reaccionó ante el predominio de las noticias sobre la guerra. Este indicador tiende a ser muy volátil.
La semana que comienza se presenta especialmente relevante para la libra. La reunión del Banco de Inglaterra del jueves acaparará toda la atención, en particular la reacción del MPC ante el fuerte repunte de los precios energéticos y las crecientes expectativas de que el ciclo de recortes ha llegado a su fin. Aunque los swaps ya descuentan una subida de tipos a finales de año, consideramos que es algo prematuro: todavía no está claro si el alza de la energía generará efectos de segunda ronda significativos ni si desanclará las expectativas de inflación. Una serie de datos clave del mercado laboral se publicarán antes de la decisión del jueves.
MXN (Peso mexicano)
El peso mexicano cerró otra semana al alza la semana pasada, rozando la cota de 18 frente al dólar estadounidense. El repunte de la inflación en febrero parece que justifica una pausa hawkish de Banxico en su próxima reunión. En línea con el resto de bancos centrales de latinoamérica, el mercado ha ajustado sus expectativas de tipos al alza, descontando al menos 3 subidas de 25 puntos básicos en los próximos doce meses. A pesar de ser un exportador neto de crudo, México importa un nivel elevado de productos petrolíferos refinados (gasolina, diésel,etc), por lo que también se vería impactado por unos precios energéticos persistentemente elevados.
BRL (Real brasileño)
El real brasileño es una de las pocas divisas de latinoamérica que está resistiendo a la sacudida que han sufrido los mercados emergentes en las últimas semanas. Como exportador neto de petróleo, Brasil debería ser capaz de absorber mejor un posible repunte inflacionario derivado del conflicto de Medio Oriente. Aún así, el mercado está revisando al alza sus pronósticos para la inflación y descontando un ciclo de recortes menos profundo (125 pbs de recortes frente a los 300 pbs previos al estallido del conflicto).
Tras la caída de la inflación en enero al 3,8 %, el mercado sigue esperando que el Banco Central de Brasil recorte tipos esta semana 25 puntos básicos, si bien creemos que se mantendrá cauteloso y las comunicaciones serán considerablemente hawkish para calmar a los mercados.
COP (Peso colombiano)
Como exportador neto de petróleo, el peso colombiano está siendo una de las divisas más resilientes a las caídas sufridas por los mercados emergentes. Con independencia del conflicto de Medio Oriente, sin embargo, la economía colombiana ya se enfrentaba a unas presiones inflacionarias elevadas derivadas de las subidas agresivas al salario mínimo. Ante el desanclaje de las expectativas inflacionarias, BanRep subió los tipos 100 pbs en la reunión de enero y cabría esperar una política monetaria aún más restrictiva en lo que queda de año.
En el ámbito político, la candidata Paloma Valencia ha venido subiendo con fuerza en las encuestas, posicionándose como una alternativa seria a De la Espriella para liderar la derecha. Según algunos mercados de apuestas como Polymarket, la probabilidad de que el próximo presidente de Colombia sea Cepeda es del 40 %, mientras que Valencia cuenta con un 38 % y De la Espriella con un 20 %. Independientemente de quien gane las elecciones de mayo y junio, la siguiente administración deberá encarrilar un déficit fiscal desbocado si quiere evitar una crisis de confianza inversora.
