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A la espera de las reuniones de diciembre de los principales bancos centrales, entre ellos el BCE esta semana y la Reserva Federal la siguie...

Los planes de Donald Trump sufrieron un revés significativo la semana pasada.Los rendimientos de los bonos del Tesoro de EUA retrocedieron, posiblemente por el alivio de los datos de inflación de EUA, que respondieron a lo que se esperaba.

El “Trump Trade” (como se ha denominado al efecto Trump sobre los mercados) se tomó un respiro la semana pasada, cuando los que buscaban opo...

La semana pasada hubo divergencias en el llamado "Trump Trade". Las perspectivas de una política inflacionista y del aumento de los tipos de...

La economía de EE.UU. sigue desafiando la recesión mundial, y el dólar se beneficia de ello.

El panorama macroeconómico no cambió mucho la semana pasada. La economía estadounidense y la europea siguen divergiendo: la primera experimenta un crecimiento sólido y una inflación moderada, mientras que en la segunda aumentan los riesgos de estanflación.

La conferencia anual de banqueros centrales de Jackson Hole ha deparado pocas sorpresas. La Reserva Federal está menos convencida de que se ha vencido a la inflación de lo que parecen estarlo los mercados, y es probable que los tipos se mantengan en el 5% o por encima durante un largo periodo.

La inquietante subida de los tipos de interés estadounidenses, sobre todo de los tipos a largo plazo, volvió a lastrar a las divisas europeas y a las de los mercados emergentes.

El empeoramiento de los datos económicos de la eurozona desde luego no han ayudado a la moneda común, pero lo que finalmente terminó de hundir al euro la semana pasada fue una reunión del BCE que resultó sorprendentemente moderada para su política económica.

La dinámica que vivió el mercado la semana pasada pareció corroborar nuestra opinión de que la subida del euro frente al dólar había sido algo excesiva.

Los informes sobre el mercado laboral estadounidense, que culminaron con los datos de las nóminas no agrícolas de junio, resultaron algo menos favorables de lo esperado.

Todas las divisas del G10 terminaron la semana pasada con una diferencia de menos del 1% con respecto a donde la habían empezado.
