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La dinámica que vivió el mercado la semana pasada pareció corroborar nuestra opinión de que la subida del euro frente al dólar había sido algo excesiva.

Los informes sobre el mercado laboral estadounidense, que culminaron con los datos de las nóminas no agrícolas de junio, resultaron algo menos favorables de lo esperado.

Todas las divisas del G10 terminaron la semana pasada con una diferencia de menos del 1% con respecto a donde la habían empezado.

El empeoramiento de la confianza hacia la economía mundial llevó a los activos considerados de riesgo a pasar dificultades durante la semana pasada.

Tanto la Reserva Federal como el Banco Central Europeo adoptaron una postura agresiva la semana pasada. Sin embargo, a diferencia del primero, el organismo europeo subió los tipos de interés, lo que llevó a los mercados a creer más en los hechos que en la retórica.

Tras una semana con pocas noticias, los mercados se preparan ahora para las reuniones de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo.

Mientras que el euro, el dólar y la libra no se movieron prácticamente entre sí, las divisas de los mercados emergentes volvieron a acaparar la atención la semana pasada.

La resistencia de la economía estadounidense sigue alterando las expectativas.

El dólar volvió a apreciarse de forma generalizada la semana pasada, cerrandola ligeramente al alza frente a la mayoría de sus principales homólogos.

Tanto la Reserva Federal como el Banco Central Europeo se ajustaron al guión la semana pasada, ya que ambos organismos subieron los tipos de interés en 25 puntos básicos.

A falta de noticias macroeconómicas importantes y decisiones por parte de los bancos centrales, el euro, el dólar y la libra esterlina cotizaron en rangos estrechos, mientras que los activos considerados de riesgo retrocedieron modestamente desde los máximos anuales alcanzados la semana anterior.

Los mercados aprovecharon los datos de inflación de EE.UU., que fueron ligeramente mejor de lo esperado, para hacer caer al dólar frente a las principales divisas -excepto frente al yen japonés-.
