
Las vacaciones de Acción de Gracias en Estados Unidos suelen ser motivo de tranquilidad y de falta de volatilidad en los mercados, y la semana pasada no fue una excepción.

La Reserva Federal recibió otra sorpresa positiva del informe de inflación de octubre de EE.UU. La inflación volvió a sorprender a la baja, y los mercados financieros celebraron el probable fin de las subidas de tipos disparando las acciones y los bonos en todo el mundo.

El EBIDTA aumentó un 173%, hasta los 16 millones de libras (18,3 millones de euros).

Los mercados estaban cada vez más convencidos de que el ciclo de subidas de tipos a escala mundial había terminado y empezaban a esperar los recortes de tipos, pero el presidente de la Fed, Jerome Powell, se mostró menos convencido en su discurso de la semana pasada.

Los bonos y las acciones subieron a la par en todo el mundo la semana pasada, aliviados por la cautela de la Reserva Federal respecto a futuras subidas de tipos y por la sensación general de que el ciclo de subidas más rápido de la historia ha llegado a su fin.

La escalada bélica entre Israel y Hamás, junto con las constantes sorpresas positivas de la economía estadounidense, impulsaron al dólar la semana pasada.

El dólar estadounidense cotizó en un rango bastante estrecho frente a la mayoría de sus pares la semana pasada, terminando ligeramente a la baja frente a la mayoría de las divisas europeas (salvo la libra esterlina).

Por el momento, la crisis en Oriente Medio está teniendo un impacto moderado sobre la cotización de las principales divisas, que sigue estando impulsada principalmente por las cifras de inflación y los comunicados y decisiones de los bancos centrales.

La incesante subida de los tipos de interés a largo plazo en todo el mundo, encabezada por los bonos del Tesoro estadounidense, sigue siendo la principal noticia en los mercados financieros.

Estamos observando un aumento en el número de incidencias en las que individuos, a menudo haciéndose pasar por instituciones de renombre, han intentado perpetrar algunas prácticas delictivas.

La tendencia alcista de los tipos y del dólar no remitió la semana pasada. Sin embargo, los datos de inflación inequívocamente positivos de EE.UU. y la eurozona (claramente positivos) cambiaron parcialmente la tendencia el viernes, y abrieron la esperanza de que estamos cerca del máximo en los tipos y del mínimo en las divisas europeas.

Las declaraciones de la Reserva Federal, que sugieren que el FOMC podría seguir subiendo los tipos y que no tiene prisa por recortarlos, hicieron que los tipos de interés volvieran a dispararse en todo el mundo.
